Más que palabras, con un carrito de mercado y con la factura en mano la Diputada del Concejo Legislativo del Estado Miranda, Clara Mirabal de Rodríguez acudió a la Defensoría del Pueblo para consignar un petitium en el que solicitan el respeto y la garantía de los derechos humanos de las familias venezolanas que no les alcanza el salario mínimo para alimentarse de forma adecuada y balanceada debido al alto costo de la vida.

“Mientras voceros del gobierno nacional vienen a encadenar a los medios de comunicación señalando que en Venezuela no hubo inflación en este mes, que han reducido el alto costo de la vida, yo vengo acá con este carrito de mercado con alimentos a decirle a la Defensora del Pueblo que haga al menos una cosa mientras está en ese cargo, y es la de defender a las familias venezolanas contra los abusos, contra la baja en su calidad de vida y contra las mentiras. No podemos seguir escuchando que en Venezuela no hay inflación cuando vemos que el salario mínimo neto no alcanza para que una familia pueda comer durante un mes. ¿De cuál soberanía alimentaria habla el gobierno? Lo único soberano que hay son los soberanos mentirosos que gobiernan en este país”.
La diputada Mirabal denunció que según cifras oficiales del propio Instituto Nacional de Estadística “entre 1998 y 2012 el atún enlatado aumentó en 3.712%, pasando de costar 0,33 a 12,25 bolívares. La carne de cochino se incrementó en 2.305% pasando de 2,76 a 63,64 bolívares el kilo. Los huevos de gallina aumentaron 2.077%, desde 1,62 a 33,65 bolívares el cartón. La mortadela pasó de 1,36 a 49,35 bolívares el kilo, con un aumento de 2.635%. El precio del queso blanco duro, predilecto de los venezolanos, creció en un 2.839%, desde 2,28 a 64,74 bolívares el kilogramo. Incluso las sardinas enlatadas aumentaron el astronómico porcentaje de 4.383%, de 0,22 en 1998 hasta alcanzar los 9,65 bolívares en 2012, por sólo mencionar estos productos”.
Sacando uno a uno los productos que tenía en el carrito de mercado y presentándoselos a los medios de comunicación la diputada de Un Nuevo Tiempo alertó que el bajo salario que tienen los venezolanos, estimado en 2.047,51 bolívares apenas cubre la canasta alimentaria normativa marcada por el INE en 1.831 bolívares, pero no se acercas a la canasta básica, definida de acuerdo al CENDA, en 3.761 bolívares. La mayor parte de los venezolanos viven con sueldo mínimo o menos, por tanto una familia venezolana no puede comer. “El hombre nuevo del que habla el chavismo es el hombre nuevo sin boca para que no coma y no se de cuenta que el salario no le alcanza ni para alimentarse”.

“Mientras voceros del gobierno nacional vienen a encadenar a los medios de comunicación señalando que en Venezuela no hubo inflación en este mes, que han reducido el alto costo de la vida, yo vengo acá con este carrito de mercado con alimentos a decirle a la Defensora del Pueblo que haga al menos una cosa mientras está en ese cargo, y es la de defender a las familias venezolanas contra los abusos, contra la baja en su calidad de vida y contra las mentiras. No podemos seguir escuchando que en Venezuela no hay inflación cuando vemos que el salario mínimo neto no alcanza para que una familia pueda comer durante un mes. ¿De cuál soberanía alimentaria habla el gobierno? Lo único soberano que hay son los soberanos mentirosos que gobiernan en este país”.
La diputada Mirabal denunció que según cifras oficiales del propio Instituto Nacional de Estadística “entre 1998 y 2012 el atún enlatado aumentó en 3.712%, pasando de costar 0,33 a 12,25 bolívares. La carne de cochino se incrementó en 2.305% pasando de 2,76 a 63,64 bolívares el kilo. Los huevos de gallina aumentaron 2.077%, desde 1,62 a 33,65 bolívares el cartón. La mortadela pasó de 1,36 a 49,35 bolívares el kilo, con un aumento de 2.635%. El precio del queso blanco duro, predilecto de los venezolanos, creció en un 2.839%, desde 2,28 a 64,74 bolívares el kilogramo. Incluso las sardinas enlatadas aumentaron el astronómico porcentaje de 4.383%, de 0,22 en 1998 hasta alcanzar los 9,65 bolívares en 2012, por sólo mencionar estos productos”.
Sacando uno a uno los productos que tenía en el carrito de mercado y presentándoselos a los medios de comunicación la diputada de Un Nuevo Tiempo alertó que el bajo salario que tienen los venezolanos, estimado en 2.047,51 bolívares apenas cubre la canasta alimentaria normativa marcada por el INE en 1.831 bolívares, pero no se acercas a la canasta básica, definida de acuerdo al CENDA, en 3.761 bolívares. La mayor parte de los venezolanos viven con sueldo mínimo o menos, por tanto una familia venezolana no puede comer. “El hombre nuevo del que habla el chavismo es el hombre nuevo sin boca para que no coma y no se de cuenta que el salario no le alcanza ni para alimentarse”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario